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¿Cómo proteger tus ojos de los efectos negativos de los dispositivos digitales?

Un estudio reciente de Bank of America muestra que casi la mitad de los consumidores estadounidenses no podría durar un día sin sus dispositivos móviles. Tiene sentido. Piensa en lo primero que hagas por la mañana. Si eres como yo, te estás poniendo al día en el correo electrónico antes de salir de la cama. Entonces, usted se dirige directamente a su ordenador en el trabajo y pasa la mayor parte del día en él o utilizando uno de los muchos otros dispositivos digitales que están disponibles en la sociedad cada vez más tecnológica de hoy en día.

Pero, ¿qué pasa si le digo que estos aparatos electrónicos emiten una peligrosa luz azul, que está impactando negativamente no sólo en su visión sino también en su salud general? Es verdad, y es una preocupación importante para los oftalmólogos de todo el país.

El correcto uso de la tecnología y el cuidado de nuestros ojos

En primer lugar, permítanme ser claro: me encanta la tecnología, y la apruebo plenamente. De hecho, utilizo una tableta y un ordenador como parte de mi trabajo, porque me permite dedicar más tiempo a mis pacientes en lugar de darles la espalda. Pero al igual que les aconsejo a mis pacientes que protejan sus ojos del sol, también les aconsejo que tomen medidas de protección para sus ojos cuando utilicen dispositivos digitales.

Las pantallas pueden desarrollar varios problemas. El primer efecto secundario y más común es la vista cansada. Cuando miramos una pantalla, nuestro porcentaje de parpadeos disminuye significativamente, y nuestros ojos no lo soportarán durante demasiado tiempo sin notarlo.

Si alguna vez ha experimentado una visión ligeramente borrosa después de mirar fijamente a la computadora todo el día, eso fue una señal de fatiga ocular digital. Tal vez tus ojos se sientan secos, lacrimosos o cansados después de pasar horas delante de Facebook, o tal vez te duela la cabeza después de unas horas en el ordenador. Estos síntomas son a menudo tan comunes que ni siquiera los reconocemos como problemas reales. Si bien la distensión ocular digital es temporal, si se deja sin tratar, puede convertirse en un problema crónico.

Tensión ocular por el uso de pantallas

La forma más fácil de hacer frente a la tensión ocular digital es parpadear más. Eso puede sonar demasiado simple, pero el parpadeo ayuda a mantener los ojos lubricados. Otra manera eficaz de evitar o ayudar a resolver la tensión ocular digital es seguir la “Regla 20-20-20” – cada 20 minutos, mirar fijamente a algo por lo menos a 6 metros de distancia durante al menos 20 segundos. Este ejercicio activa la visión lejana y ayuda al ojo a “reajustarse”.

El segundo impacto, y más grave, que puede tener en los ojos un consumo excesivo de tecnología es el daño causado por la exposición a la luz azul. La luz azul es justo lo que suena como – es un tipo de luz que emite un color azul. La luz azul es dañina, porque es la longitud de onda de energía más alta de la luz visible. Esta energía también es capaz de penetrar hasta la parte posterior del ojo, a través de los filtros naturales de los ojos, y ese es el problema.

Aunque la luz azul no es nada nuevo, el mayor problema es la cantidad de exposición a la luz azul que recibimos cada día a través del uso de dispositivos digitales. Con el aumento de esta exposición a lo largo del tiempo, en realidad estamos causando daño permanente a nuestros ojos. Pero a diferencia de la tensión ocular digital, los efectos de la luz azul son acumulativos y pueden conducir a enfermedades oculares como la degeneración macular.

Los niños, sus ojos y las tecnologías

Los niños corren un riesgo especial cuando se trata de los efectos negativos de la exposición a la luz azul. Hoy en día, muchas tareas se hacen en línea y muchos niños tienen acceso a (o tienen sus propios) dispositivos digitales que están usando por períodos de tiempo cada vez más largos. La diferencia para los niños es que sus ojos todavía se están desarrollando, y aún no tienen los pigmentos protectores en sus ojos para ayudar a filtrar algo de esta luz azul dañina. Por eso, al igual que con la radiación UV, la mayor parte de la exposición a la luz azul ocurre antes de que los niños tengan 18 años de edad.

Aunque puede ser una gran preocupación para los niños, los adultos también son susceptibles. Esto es especialmente cierto a medida que los adultos están utilizando cada vez más dispositivos digitales en sus vidas personales y profesionales. ¿Qué puedes hacer al respecto?

Algunos consejos de protección

Primero, usted puede tomar medidas para proteger sus ojos de los efectos dañinos de la luz azul. Si no puede limitar el uso de su dispositivo digital, al menos reduzca el consumo antes de acostarse. Los estudios muestran que la exposición a la luz azul un par de horas antes de acostarse en realidad suprime la melatonina y retrasa el sueño profundo REM significativamente. Por lo tanto, reducir el uso de la tecnología por la noche significa dormir mejor, haciendo que las personas sean más productivas tanto en el trabajo como en la escuela (y hablando desde mi propia experiencia personal, hace que los niños sean más tranquilos).

Segundo, usted debe considerar hablar con su doctor de optometría sobre las lentes que filtran la luz azul (y no, éstos no son los viejos lentes de bloqueador azul anaranjado brillante de los años 90). Las lentes tienen un tinte de poco a nada y pueden ayudar a minimizar la exposición directa a la luz azul que usted recibe durante todo el día. La mayoría de mis pacientes que tienen estos lentes notaron un aumento inmediato en la comodidad ocular debido al contraste mejorado, que ayuda a relajar los ojos.

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